Mejor tarifa de luz si tienes aerotermia: discriminación horaria y potencia
Instalar aerotermia cambia tu perfil eléctrico por completo: consumes bastante más, y ese consumo se concentra en invierno y en franjas concretas del día. La tarifa que tenías antes casi seguro que ya no es la que te conviene.
Y aquí hay un detalle que nadie te avisa: la mala elección de tarifa puede comerse una parte apreciable del ahorro por el que hiciste la inversión. Vamos con las tres decisiones que importan.
Decisión 1: la potencia contratada
Es la que más dinero desperdicia y la que menos gente revisa, porque se paga todos los días del año, consumas o no.
Con aerotermia el instinto es contratar de más «por si acaso». Suele ser un error, por dos motivos:
Una aerotermia no pide tanta potencia instantánea como parece. Un equipo de 8–12 kW térmicos consume del orden de 2 a 4 kW eléctricos en régimen normal, porque entrega tres o cuatro veces más calor del que consume. No confundas los kilovatios térmicos del equipo con los eléctricos que pide de la red.
El pico real llega por la resistencia de apoyo, que puede añadir de 3 a 6 kW. Si la tienes limitada o desactivada —cosa recomendable en un equipo bien dimensionado, como explicamos en ¿Apagar la aerotermia por la noche?— ese pico desaparece.
Cómo calcularlo bien: durante el primer invierno, mira en la web de tu distribuidora el maxímetro, que registra tu punto máximo de demanda real. Ajusta la potencia a ese valor más un pequeño margen. Es gratis y es el dato bueno, mucho mejor que cualquier estimación.
Y algo que casi nadie sabe: en el peninsular puedes contratar dos potencias distintas, una para el tramo punta/llano y otra para el valle. Si tu consumo nocturno es alto —agua caliente programada de madrugada, por ejemplo— eso puede salir a cuenta.
Decisión 2: tramos horarios
En el peajes de acceso doméstico hay tres franjas de lunes a viernes, y fines de semana y festivos son valle las 24 horas:
| Franja | Horario (laborables) |
|---|---|
| Punta | 10–14 y 18–22 |
| Llano | 8–10, 14–18 y 22–24 |
| Valle | 0–8, más fines de semana y festivos completos |
Con aerotermia esto se vuelve importante, porque tienes algo que sí puedes desplazar: el agua caliente sanitaria.
Lo que se puede mover:
- El depósito de ACS. Prográmalo en valle o, mejor aún, en las horas centrales si tienes placas solares. Es el desplazamiento más rentable y el más fácil.
- Un empujón extra en horas baratas, si tienes suelo radiante o depósito de inercia: la masa acumula el calor y lo suelta después. Es acumulación térmica sin comprar nada.
Lo que NO se debe mover: la calefacción, apagándola en horas punta. Vuelves al problema de la recuperación cara y de la resistencia de apoyo. Modula suavemente si acaso, pero no apagues.
Una advertencia sobre esas horas: los tramos horarios pueden cambiar por decisión regulatoria. Comprueba los vigentes en tu factura antes de programar nada.
Decisión 3: fija, indexada o regulada
Aquí no hay una respuesta universal y desconfía de quien te la dé.
Tarifa fija. Precio cerrado por kWh durante un periodo. Ventaja: sabes lo que pagas y puedes presupuestar. Inconveniente: el comercializador cobra una prima por asumir el riesgo, así que de media suele salir algo más cara.
Indexada o regulada (PVPC). El precio sigue al mercado mayorista hora a hora. Ventaja: sin prima de riesgo, y si puedes desplazar consumo a horas baratas, aprovechas mucho. Inconveniente: exposición a la volatilidad, y un invierno de precios altos se nota de verdad.
Cómo decidir sin adivinar:
- Si tu consumo es alto y desplazable, y no te quita el sueño ver la factura moverse: indexada.
- Si prefieres previsibilidad o tu presupuesto es ajustado: fija.
- Consejo práctico: pasa tu primer invierno con aerotermia con lo que tengas, guarda las facturas y decide con tus datos reales. Un año de consumo propio vale más que cualquier simulador.
Los errores que salen caros
No revisar la potencia nunca. Es dinero fijo todos los días. Míralo con el maxímetro tras el primer invierno.
Contratar de más al instalar. El instalador suele sugerir margen amplio porque a él no le cuesta nada y evita llamadas. A ti te cuesta cada día.
Programar la calefacción por horas como si fuera una caldera. Es una de las causas más comunes de que la aerotermia consuma más de lo esperado.
Olvidar el ACS. Es lo más fácil de desplazar y casi nadie lo hace: viene programado de fábrica a cualquier hora.
Comparar solo el precio del kWh. Hay que sumar el término de potencia, el de energía, el impuesto eléctrico, el alquiler del contador y el IVA. Dos ofertas con el mismo precio por kWh pueden diferir bastante en la factura final.
Preguntas frecuentes
¿Qué potencia contratar con aerotermia? Depende del equipo, pero menos de lo que sugiere el instinto: una bomba de calor de 8–12 kW térmicos consume del orden de 2–4 kW eléctricos. El dato bueno es tu maxímetro real tras el primer invierno, no una estimación previa.
¿Compensa la discriminación horaria con aerotermia? Sí, sobre todo por el agua caliente sanitaria, que puedes programar entera en horas valle. La calefacción es mucho menos desplazable porque no conviene apagarla y recuperar después.
¿Mejor tarifa fija o indexada? Si tu consumo es alto y puedes moverlo a horas baratas, la indexada suele salir mejor porque no lleva prima de riesgo. Si prefieres saber lo que vas a pagar, la fija. Decide con las facturas de tu primer invierno, no con simulaciones.
¿Puedo contratar dos potencias distintas? Sí, en el suministro doméstico peninsular puedes tener una potencia para punta y llano y otra para valle. Tiene sentido si concentras consumo de madrugada, por ejemplo con el agua caliente programada.
¿Cuánto sube mi factura de luz al instalar aerotermia? Sube bastante, y no hay que alarmarse: desaparece la del gas o el gasóleo, que era mayor. Para estimarlo con tus metros y tu zona, Cuánto consume la aerotermia al mes.
¿Merece la pena cambiarse de comercializadora? Puede, pero compara la factura completa y no solo el precio del kWh. Y desconfía de ofertas con permanencias largas o servicios de mantenimiento incluidos que no has pedido.
En resumen
Tres decisiones, por orden de impacto: ajusta la potencia contratada con tu maxímetro real —es dinero fijo todos los días—, desplaza el agua caliente a horas valle, que es lo único verdaderamente desplazable, y elige fija o indexada con tus propias facturas después del primer invierno.
Lo que no debes hacer, por mucho que la tarifa lo invite, es programar la calefacción por franjas y apagarla en horas caras. Ese ahorro es falso y lo explicamos en ¿Apagar la aerotermia por la noche?.
Y antes de pelearte con la tarifa, revisa la curva de calefacción: casi siempre hay más ahorro ahí que en cambiar de comercializadora. Curva de calefacción de la aerotermia.