Aerotermia con radiadores antiguos: ¿es compatible tu instalación?
Es la pregunta que decide la mitad de los presupuestos de aerotermia, y la que más a la ligera se responde. «Sí, hombre, tus radiadores valen» es una frase que cuesta dinero cuando llega enero.
La respuesta honesta es: puede que sí, puede que haya que ampliarlos y puede que haya que cambiarlos, y se puede saber cuál de las tres antes de firmar nada. Incluso hay una prueba que puedes hacer tú mismo esta semana sin gastar un euro.
El problema, en una frase
Una caldera manda agua a 70–80 °C. Una bomba de calor rinde bien a 45–55 °C y pierde eficiencia rápido por encima.
Y un radiador no entrega el mismo calor con agua más fría. Ni de lejos.
Cuánto calor pierde un radiador al bajar la temperatura
La emisión de un radiador depende de la diferencia entre la temperatura del agua y la del aire de la habitación, y no de forma lineal: cae más deprisa de lo que la intuición sugiere.
Los fabricantes dan la potencia del radiador para unas condiciones de ensayo de 75 °C de impulsión. Respecto a esa cifra nominal, esto es lo que entrega de verdad:
| Temperatura de impulsión | Emisión respecto a la nominal |
|---|---|
| 75 °C | 100 % |
| 70 °C | ~87 % |
| 60 °C | ~63 % |
| 55 °C | ~55 % |
| 50 °C | ~46 % |
| 45 °C | ~35 % |
Son valores orientativos —dependen del modelo y de la temperatura de retorno— pero el orden de magnitud es ese y es el que importa.
Traducción práctica: a 50 °C, que es donde una aerotermia trabaja cómoda, tus radiadores dan menos de la mitad de lo que daban con la caldera. Para entregar el mismo calor necesitarías aproximadamente el doble de radiador.
La prueba de los 50 grados
Aquí está lo útil, y es gratis. Antes de pedir presupuestos, haz esto:
- Espera a una semana realmente fría, de las de verdad. En verano no vale.
- Baja la temperatura de impulsión de tu caldera a 50 °C. Casi todas las calderas de condensación lo permiten desde su panel; si tienes dudas, mira el manual o pídeselo al técnico en la revisión anual.
- Abre todos los radiadores y deja el sistema funcionando varios días seguidos, sin apagarlo por la noche.
- Observa si la casa llega a temperatura de confort y cuánto tarda.
Si la casa se calienta bien a 50 °C, tus radiadores sirven para aerotermia. Acabas de resolver gratis la incógnita más cara del presupuesto.
Si no llega, tampoco es un no definitivo: mira en qué habitaciones falla. A menudo el problema está en dos o tres estancias concretas, y ampliar solo esas es mucho más barato que cambiarlo todo.
Un aviso: mientras dure la prueba gastarás algo más de gas, porque la caldera trabajará más horas. Compensa de sobra frente a equivocarse en una inversión de cinco cifras.
Qué hace que la respuesta sea sí
Hay tres factores que juegan a favor y merece la pena saber si los tienes.
Radiadores sobredimensionados de origen. Es más común de lo que parece. Muchas instalaciones antiguas se calcularon con márgenes generosos, o la vivienda se reformó después y ahora tiene menos pérdidas de las que tenía cuando se dimensionaron. Ese margen es exactamente lo que necesitas.
Una vivienda que se ha aislado después. Si has cambiado ventanas, aislado la fachada o puesto aislamiento en cubierta desde que se pusieron los radiadores, tu demanda ha bajado y los emisores te sobran sin que lo sepas.
Radiadores de hierro fundido. Los antiguos de fundición tienen mucha masa y mucha superficie. Suelen comportarse mejor a baja temperatura que un panel de chapa moderno del mismo tamaño aparente.
Y al revés, lo que juega en contra: radiadores de panel de chapa ajustados al milímetro, vivienda con mal aislamiento, zona climática dura, o una reforma que añadió estancias sin tocar la instalación.
Las tres salidas si no valen
1. Ampliar los existentes. Añadir elementos a los radiadores de fundición o sustituir solo los de las habitaciones problemáticas. 800–2.500 €. Es la opción más frecuente y la más razonable: pocas viviendas necesitan cambiarlo absolutamente todo.
2. Cambiar a radiadores de baja temperatura o fancoils. Los de baja temperatura tienen mucha más superficie de intercambio; los fancoils llevan un ventilador que multiplica la transferencia y además permiten dar frío en verano. 2.500–6.000 €.
3. Suelo radiante. La mejor pareja posible para una aerotermia, porque trabaja a 30–40 °C y ahí el rendimiento de la bomba de calor es el máximo. Implica levantar el pavimento, así que solo tiene sentido si ya ibas a reformar. Lo desarrollamos en Suelo radiante con aerotermia, y lo que cuesta y cuánta altura resta, en Precio por metro cuadrado y Suelo radiante en reforma.
4. No tocar los emisores y poner una híbrida. Si tus radiadores necesitan agua caliente y tu caldera todavía es buena, existe una salida que evita la obra entera: mantener la caldera para los días fríos y añadir una bomba de calor que lleve el peso del resto del año. Es la bomba de calor híbrida, y para este caso concreto suele ser la opción más sensata.
La salida que parece gratis y no lo es
Existe una cuarta opción que muchos instaladores proponen sin decir lo que cuesta: no tocar nada y subir la temperatura de impulsión.
Funciona, en el sentido de que la casa se calienta. Pero:
- A 65 °C, el SCOP de una aerotermia puede caer de 3,5 a 2,2 o menos.
- Eso significa casi un 60 % más de consumo eléctrico para el mismo calor.
- Con los números del ejemplo de Aerotermia vs caldera de gas, el ahorro anual se reduce a menos de la mitad y la amortización se va más allá de los veinte años.
- Además el equipo trabaja forzado, con más ciclos y más desgaste.
Dicho claro: ahorrarte 2.000 € en emisores puede costarte 400 € al año durante quince años. Es la razón principal de que una aerotermia no caliente lo suficiente o de que consuma mucho más de lo esperado.
Qué exigir en el presupuesto
Un instalador serio hace esto, y si no lo hace, pide otro presupuesto:
- Cálculo de cargas térmicas por estancia, no una estimación por metros cuadrados del total de la vivienda.
- Inventario de tus radiadores: tipo, número de elementos y medidas de cada uno.
- Temperatura de impulsión de diseño escrita en el presupuesto, no dicha de palabra.
- Comparación estancia por estancia entre la demanda calculada y lo que tu radiador entrega a esa temperatura.
- La partida de emisores desglosada, aunque sea de 0 €, para que conste que se ha mirado.
Ese cálculo es trabajo de una tarde para un profesional. Que no quiera hacerlo dice más de él que de tu instalación.
Preguntas frecuentes
¿Sirven los radiadores de toda la vida para aerotermia? A veces sí. Depende de si están sobredimensionados respecto a la demanda actual de la vivienda. Los de hierro fundido suelen comportarse mejor a baja temperatura que los paneles de chapa. Hay que comprobarlo con un cálculo por estancia, no suponerlo en ninguno de los dos sentidos.
¿Cómo sé si mis radiadores valen sin gastar dinero? Baja la caldera a 50 °C durante una semana fría y comprueba si la casa alcanza la temperatura de confort. Si lo consigue, tus radiadores funcionarán con aerotermia. Es la prueba más fiable y no cuesta nada.
¿Cuánto cuesta cambiar los radiadores? Ampliar los existentes o sustituir los de las habitaciones problemáticas, entre 800 y 2.500 €. Cambiarlos todos por radiadores de baja temperatura o fancoils, entre 2.500 y 6.000 € según el número de estancias.
¿Puedo poner aerotermia solo en parte de la casa? Técnicamente sí, pero rara vez compensa: pagas el equipo entero y renuncias a parte del ahorro. Suele salir mejor resolver las estancias problemáticas con emisores adecuados que mantener dos sistemas conviviendo.
¿Y si subo la temperatura del agua y ya está? Funcionar, funciona. Pero cada grado de más baja el rendimiento: a 65 °C puedes consumir cerca de un 60 % más que a 45 °C para el mismo calor. Es la opción que parece gratis en la obra y sale cara todos los meses.
¿Los radiadores de aluminio valen? Se comportan de forma parecida a los de chapa: responden rápido pero tienen menos superficie efectiva que la fundición para el mismo tamaño. Lo que decide no es el material sino la superficie de intercambio frente a la demanda de la estancia.
En resumen
Ni «tus radiadores valen» ni «hay que cambiarlo todo». Las dos respuestas automáticas son igual de sospechosas.
Lo que hay es un cálculo sencillo —cuánto calor necesita cada estancia frente a lo que su radiador entrega a 50 °C— y una prueba gratuita que puedes hacer tú antes de que venga nadie a venderte nada.
Con eso resuelto, los siguientes pasos: Cuánto cuesta cambiar la caldera de gas por aerotermia, Cuánto cuesta instalar aerotermia en una casa de 100 m² y, si aún estás decidiendo la tecnología, qué es la aerotermia y cómo funciona.