¿Apagar la aerotermia por la noche o dejarla encendida? La respuesta técnica
Es la duda número uno de quien estrena aerotermia, y la respuesta corta —no la apagues— se repite tanto y se explica tan poco que mucha gente no se la acaba de creer.
Con razón: suena a que un aparato encendido toda la noche gasta menos que apagado, y eso contradice el sentido común. La explicación real es más interesante que el eslogan, y tiene matices que casi nadie cuenta.
Por qué con una caldera sí y con esto no
Con caldera de gas, apagar por la noche ahorra. La caldera rinde prácticamente igual dando agua a 50 que a 75 °C, así que recalentar la casa por la mañana a toda potencia no le cuesta nada en eficiencia. Menos horas encendida, menos gas.
Una bomba de calor no funciona así. Su rendimiento depende de la temperatura a la que tiene que producir el agua, y esa relación es fuerte: a 35 °C puede dar un COP de 4,5 y a 55 °C bajar a 2,5.
Ahí está toda la explicación. Para recuperar una casa fría deprisa hace falta agua muy caliente y mucha potencia. Es decir: la aerotermia rinde peor justo en el momento en que le pides más.
Y el motivo de verdad: la resistencia de apoyo
Este es el punto que casi nunca se menciona y es el que más dinero cuesta.
Casi todos los equipos llevan una resistencia eléctrica de apoyo que entra cuando la bomba de calor no llega a la demanda. Y una resistencia tiene rendimiento 1: por cada kWh que consume da un kWh de calor, cuatro veces peor que la bomba trabajando bien.
Cuando enciendes por la mañana una casa que ha caído cinco grados, el control ve una diferencia enorme entre lo que hay y lo que le pides, y mete la resistencia para llegar antes. Media hora de resistencia puede borrar el ahorro de toda la noche.
Ese es el mecanismo real. No es que «mantener sea gratis», es que recuperar sale caro.
Entonces, ¿bajarla un poco por la noche ahorra o no?
Aquí toca ser honesto, porque la versión simplificada («no la toques nunca») no es del todo exacta.
La física dice que una casa más fría pierde menos calor: las pérdidas son proporcionales a la diferencia entre dentro y fuera. Así que una reducción pequeña sí ahorra algo.
La clave está en el tamaño de la reducción:
- Bajar 1–2 °C por la noche: razonable. La casa no se enfría lo suficiente como para que la recuperación necesite resistencia, y ahorras unas horas de menor demanda. Es lo que hacen la mayoría de instalaciones bien ajustadas.
- Bajar 4–5 °C o apagar del todo: contraproducente. La recuperación exige temperatura de impulsión alta, entra la resistencia y pierdes más de lo que ahorraste.
Y hay un factor que decide cuánto margen tienes: los emisores.
| Emisor | Inercia | Margen de reducción nocturna |
|---|---|---|
| Suelo radiante | Muy alta | Casi ninguno: 0,5–1 °C |
| Radiadores | Media | 1–2 °C |
| Fancoils | Baja | 2–3 °C |
Con suelo radiante directamente no merece la pena programar nada: el sistema tarda horas en responder y la casa se mueve sola muy despacio. Con fancoils, que reaccionan en minutos, la programación sí tiene sentido.
Qué hacer en la práctica
- Deja el sistema en marcha las 24 horas durante la temporada de calefacción.
- Programa una reducción nocturna suave, de 1 a 2 °C, según la tabla de arriba. Si tienes suelo radiante, ni eso.
- Ajusta la curva de calefacción, que es el parámetro que de verdad gobierna el consumo. Lo explicamos en Curva de calefacción de la aerotermia.
- Desactiva o limita la resistencia de apoyo si tu control lo permite y tu equipo está bien dimensionado. Muchos instaladores la dejan habilitada «por si acaso».
- Olvídate del termostato. Con aerotermia no se gobierna subiendo y bajando el termostato varias veces al día. Se ajusta una vez y se deja.
Ese último punto es el cambio mental más difícil para quien viene de caldera, y es el que más consumo evita. También explica por qué las funciones estrella de un termostato inteligente —aprender tus rutinas, apagarse cuando sales— están pensadas para calderas y aquí juegan en contra: termostatos inteligentes para aerotermia.
Las excepciones
Ausencias de varios días. Si te vas una semana, sí: baja la consigna a 15–16 °C, en modo antihielo. Mantener una casa vacía a 21 °C no tiene sentido. Lo que no conviene es apagar del todo en zonas frías, por el riesgo de congelación del circuito.
Segundas residencias. Si usas la casa fines de semana sueltos, todo lo anterior se cae: mantenerla caliente entre visitas gasta mucho más de lo que ahorras. Aquí la aerotermia con suelo radiante es mala compañera —tarda medio día en responder— y encajan mejor los splits, que calientan en minutos.
Tarifas con tramos muy marcados. Si tu tarifa tiene una diferencia grande entre horas punta y valle, puede compensar empujar algo más en las horas baratas y aflojar en las caras. Sigue sin ser apagar: es modular. Lo vemos en Mejor tarifa de luz si tienes aerotermia.
Compruébalo tú, que es gratis
No hace falta creerme. Dos semanas y un dato al día:
Semana 1. Funcionamiento continuo, consigna fija de 21 °C día y noche. Anota cada día la lectura del contador a la misma hora.
Semana 2. Tu programación de antes, con apagados. Vuelve a anotar.
Para que la comparación valga, las dos semanas deben tener un tiempo parecido: si una es de helada y la otra templada, no compares. Mira la previsión y elige dos semanas similares.
La mayoría de la gente encuentra diferencias del 10 al 25 % a favor del funcionamiento continuo. Si en tu caso sale al revés, tu equipo probablemente está sobredimensionado o la curva está demasiado alta, y eso también tiene arreglo.
Preguntas frecuentes
¿Es verdad que gasta menos dejando la aerotermia encendida todo el día? En la mayoría de instalaciones, sí, frente a apagarla por completo. El motivo no es que mantener sea gratis, sino que recuperar una casa fría exige agua muy caliente y suele activar la resistencia eléctrica de apoyo, que tiene rendimiento 1 y consume cuatro veces más que la bomba trabajando bien.
¿Puedo bajar la temperatura por la noche? Sí, entre 1 y 2 °C, y con suelo radiante ni eso, porque la inercia es tan alta que la casa apenas responde. Reducciones de 4–5 °C ya obligan a una recuperación cara y salen a perder.
¿Y si me voy varios días? Entonces sí conviene bajar, a unos 15–16 °C. Mantener una casa vacía a temperatura de confort no tiene ningún sentido. En zonas frías no la apagues del todo, para proteger el circuito de la congelación.
¿Por qué mi instalador me dijo que la programara como la caldera? Es un error frecuente. Muchos instaladores vienen del mundo del gas y trasladan sus hábitos. Una programación heredada de la caldera es una de las causas más habituales de que la aerotermia consuma mucho más de lo esperado.
¿Y en verano, con la refrigeración? La lógica se invierte en parte: refrigerando, la inercia juega distinto y los saltos son menores. Ahí sí es razonable programar por franjas, sobre todo si usas fancoils.
¿No se desgasta el equipo funcionando siempre? Al contrario. Lo que desgasta un compresor son los arranques, no las horas de funcionamiento suave. Un equipo que modula a baja carga de forma continua sufre menos que uno que arranca y para constantemente.
En resumen
No apagues la aerotermia por la noche. El motivo no es magia: es que recuperar una casa fría obliga a trabajar a temperatura alta y activa la resistencia de apoyo, que consume cuatro veces más.
Lo correcto es funcionamiento continuo con una reducción nocturna suave de 1–2 °C —o ninguna si tienes suelo radiante— y dejar de tocar el termostato.
Y si aun así tu consumo te parece alto, el problema casi nunca es el horario: suele estar en la curva de calefacción o en la resistencia de apoyo. Ahí es donde mirar: Por qué la aerotermia consume tanto y Temperatura ideal de la aerotermia en invierno.