¿Caldera de condensación o aerotermia al reformar? Guía de decisión
Estar de reforma lo cambia todo. No porque la aerotermia sea distinta, sino porque desaparecen casi todos los motivos por los que normalmente no compensa: la obra ya está abierta, los emisores se van a tocar de todas formas y la instalación eléctrica también.
Si hay un momento en la vida de una vivienda para tomar esta decisión, es este. Y si te equivocas, cargas con ello veinte años.
Por qué la reforma cambia la cuenta
En una sustitución normal, la aerotermia arrastra unos costes que la caldera no tiene: levantar suelos si quieres suelo radiante, cambiar emisores que se quedan cortos, adecuar el cuadro eléctrico. Ahí es donde se le va la ventaja, como desarrollamos en Aerotermia vs caldera de gas.
En una reforma, esos costes ya están en el presupuesto de obra por otros motivos. El sobrecoste marginal de elegir aerotermia se reduce mucho:
«` SUSTITUCIÓN NORMAL Caldera de condensación 2.000 – 3.500 € Aerotermia (equipo + emisores + eléctrico) 9.000 – 16.000 € Diferencia 7.000 – 12.500 €
EN REFORMA INTEGRAL Caldera de condensación 2.000 – 3.500 € Aerotermia (los emisores y lo eléctrico ya están en la obra) 6.000 – 10.000 € Diferencia 4.000 – 6.500 € «`
Y esa diferencia menor se amortiza con el mismo ahorro anual, así que el plazo se acorta bastante: de los doce a quince años de una sustitución normal a siete o nueve en reforma, antes de ayudas.
La comparativa
| Caldera de condensación | Aerotermia | |
|---|---|---|
| Inversión en reforma | 2.000 – 3.500 € | 6.000 – 10.000 € |
| Rendimiento | 0,92 – 0,98 | SCOP 3,0 – 4,5 |
| Coste del kWh útil | 0,10 – 0,13 € | 0,04 – 0,06 € |
| Refrigeración en verano | No | Sí |
| Espacio interior | Armario | Módulo + depósito ACS |
| Espacio exterior | Nada | Unidad exterior visible |
| Salida de humos | Necesaria | No |
| Término fijo del gas | Sí, todo el año | No |
| Recorrido a 20 años | Regulación en contra | Regulación a favor |
Las cuatro preguntas que deciden
1. ¿Vas a poner suelo radiante?
Si la respuesta es sí, la decisión está tomada: aerotermia.
Una caldera no gana casi nada por trabajar a baja temperatura; una bomba de calor gana muchísimo. Poner suelo radiante y alimentarlo con una caldera es desaprovechar la mitad de la inversión que acabas de hacer en el suelo. El desarrollo, en Suelo radiante con aerotermia.
2. ¿Vas a necesitar aire acondicionado?
Si la reforma incluye climatización de verano, súmale al presupuesto de la caldera lo que cuesta una instalación de frío aparte. La aerotermia lo trae dentro.
Ese solo concepto puede darle la vuelta a la comparación en una unifamiliar.
3. ¿Tienes sitio para la unidad exterior?
Es el único punto donde la caldera gana sin discusión. Necesitas un lugar ventilado, accesible para mantenimiento y donde el ruido no moleste ni a ti ni a los vecinos. En un patio interior estrecho o un piso sin fachada disponible, la aerotermia se complica.
Si además hay comunidad de vecinos de por medio, consúltalo antes de proyectar, no después.
4. ¿Cuánto tiempo vas a estar en esa casa?
Con la reforma hecha, la aerotermia se amortiza en unos siete a nueve años sin ayudas. Si piensas quedarte quince o veinte, la decisión es clara. Si vas a vender en tres, el argumento económico se debilita —aunque la mejora de calificación energética sí revaloriza el inmueble.
Un factor que no es económico
Vale la pena decirlo sin dramatismo: la normativa europea empuja al abandono progresivo de los combustibles fósiles en edificación. Ya hay países con fechas fijadas para obra nueva y la dirección del marco regulatorio es inequívoca.
Eso no significa que vayan a prohibirte tu caldera. Significa que, a veinte años vista, es razonable esperar que el gas doméstico se encarezca o se restrinja, y que una vivienda con calefacción eléctrica eficiente se venda mejor que una con caldera.
Conviene verificar la normativa vigente en el momento de decidir, porque este terreno se mueve rápido y cualquier fecha concreta que leas puede haber cambiado. Pero al reformar estás decidiendo para las próximas dos décadas, y eso pesa.
Cuándo la caldera sigue siendo razonable
No es una recomendación automática. Hay casos claros a su favor:
- No hay ubicación viable para la unidad exterior. Es motivo suficiente y no tiene vuelta.
- La reforma es parcial y no vas a tocar emisores ni instalación eléctrica. Entonces vuelves al escenario de sustitución normal, donde la cuenta está mucho más ajustada.
- Demanda de calefacción muy baja: piso pequeño, zona climática suave, buena envolvente. Con poco consumo el ahorro no amortiza el sobrecoste.
- Presupuesto de obra al límite. Esos 4.000–6.500 € pueden rendir más en aislamiento, que reduce la demanda de cualquier sistema que pongas después.
Ese último punto merece subrayarse: si tienes que elegir entre aerotermia y aislar bien, aísla. Reduce la factura con cualquier sistema y hace posible que más adelante instales una bomba de calor más pequeña y barata.
La opción que casi nadie plantea en reforma
Si vas justo de presupuesto pero no quieres cerrarte puertas: deja la instalación preparada.
Concretamente: emisores de baja temperatura o suelo radiante, previsión de espacio para el depósito de ACS, y una línea eléctrica dedicada con la sección adecuada hasta el punto donde iría el equipo.
Con eso, poner aerotermia dentro de cinco años cuesta lo que el equipo y poco más, sin volver a abrir la casa. Es la inversión más rentable de toda esta decisión y apenas encarece la obra.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor al reformar, caldera de condensación o aerotermia? En una reforma integral, la aerotermia gana en la mayoría de casos porque los costes que normalmente la penalizan —emisores, obra, instalación eléctrica— ya están en el presupuesto. La amortización baja a siete o nueve años sin ayudas.
¿Cuánto más cuesta la aerotermia en una reforma? El sobrecoste marginal se sitúa en 4.000–6.500 € frente a una caldera de condensación, bastante menos que los 7.000–12.500 € de una sustitución normal, porque los emisores y la parte eléctrica ya se están tocando.
¿Puedo poner suelo radiante con caldera? Puedes, pero desaprovechas la inversión: una caldera no mejora casi nada por trabajar a baja temperatura, mientras que una bomba de calor mejora muchísimo. Si vas a poner suelo radiante, la aerotermia es la pareja lógica.
¿Y si no tengo dónde poner la unidad exterior? Es el argumento decisivo a favor de la caldera. Necesita ubicación ventilada, accesible y sin molestar a vecinos. Compruébalo, y consulta a la comunidad, antes de proyectar nada.
¿Van a prohibir las calderas de gas? La normativa europea empuja al abandono progresivo de los combustibles fósiles en edificación y hay países con fechas fijadas para obra nueva. Conviene verificar la situación vigente al decidir, porque cambia rápido. Lo relevante al reformar es que estás decidiendo para veinte años.
¿Merece la pena dejar la instalación preparada aunque ponga caldera ahora? Sí, y es lo más rentable de esta decisión: emisores de baja temperatura, hueco para el depósito y línea eléctrica dedicada. Encarece poco la obra y evita reabrir la casa si más adelante das el paso.
En resumen
Estar de reforma es el mejor momento posible para elegir aerotermia, porque desaparece buena parte del sobrecoste que normalmente la penaliza y la amortización cae a siete o nueve años.
La decisión se resuelve con cuatro preguntas: si vas a poner suelo radiante (entonces aerotermia, sin más), si necesitas frío en verano, si tienes sitio para la unidad exterior y cuántos años vas a estar en la casa.
Y si el presupuesto no llega, la jugada inteligente no es renunciar del todo: deja la instalación preparada y decide más adelante sin volver a abrir la casa.
Para los números, sigue por Cuánto cuesta instalar aerotermia en una casa de 100 m² y Qué potencia de aerotermia necesito.