Mantenimiento de la aerotermia: qué revisar, cada cuánto y precio
Es de las mejores noticias de este sistema y casi nadie la cuenta: una aerotermia pide muy poco mantenimiento. No hay combustión, así que no hay quemador que limpiar, ni hollín, ni salida de humos que deshollinar, ni revisión de estanqueidad de gas.
Lo que sí hay son cuatro cosas que puedes hacer tú en veinte minutos y una revisión anual de técnico. Vamos con las dos listas y con lo que cuesta.
Lo que puedes hacer tú, gratis
1. Despejar la unidad exterior. Es lo más importante y lo más ignorado. Necesita mover mucho aire, así que quítale hojas, bolsas, nieve y cualquier cosa apoyada encima. Deja libres unos 30 cm por los laterales y especialmente por debajo, que es por donde respira más de lo que la gente cree.
Y no la tapes «para protegerla del frío». Es el error clásico y provoca desescarches continuos.
2. Comprobar la presión del circuito. El manómetro suele estar en el módulo interior y la mayoría de instalaciones trabajan entre 1 y 2 bar en frío. Si baja de 1, el equipo puede pararse. Reponerla es abrir la llave de llenado unos segundos, y tu instalador debería haberte enseñado dónde está.
Si te toca reponer presión cada pocas semanas, hay una fuga. No lo dejes pasar.
3. Mirar el desagüe de condensados. Bajo la unidad exterior debe salir agua cuando desescarcha. Si en vez de eso se forma un bloque de hielo, el desagüe está obstruido o congelado. Es la avería más común del invierno y la desarrollamos en Aerotermia congelada en invierno.
4. Limpiar los filtros, si tu instalación lleva fancoils o rejillas. Un filtro sucio reduce el caudal de aire y con él el rendimiento. Se sacan, se aspiran o se lavan con agua, se secan y se vuelven a poner.
Con esto cuatro veces al año, sobre todo antes del invierno, cubres el 80 % de lo que puede salir mal. Y si te preguntas hasta dónde puedes llegar tú con la instalación, aquí está el límite legal y el práctico.
Lo que hace el técnico
Una revisión anual, mejor en otoño, antes de que empiece la temporada:
| Qué revisa | Por qué |
|---|---|
| Presión del circuito y del vaso de expansión | Un vaso descargado hace que la presión baile |
| Estanqueidad del circuito de refrigerante | Una fuga baja el rendimiento antes de dar error |
| Limpieza del intercambiador exterior | Si está sucio, sube el consumo sin avisar |
| Estado del ánodo del acumulador de ACS | Protege el depósito de la corrosión |
| Temperaturas de trabajo y presiones | Detecta problemas antes de que sean avería |
| Ciclo antilegionela y temperatura del ACS | Es el punto con implicación sanitaria |
| Conexiones eléctricas y protecciones | Puntos calientes, aprietes flojos |
| Histórico de alarmas del control | Dice mucho de cómo va la instalación |
Ese último punto merece que insistas: pide que te enseñen el histórico de alarmas y las horas de funcionamiento de la resistencia de apoyo. Es donde se ve si el equipo está trabajando forzado, y casi nadie lo mira.
Cuánto cuesta
| Concepto | Rango orientativo |
|---|---|
| Revisión anual suelta | 100 – 150 € |
| Contrato de mantenimiento anual | 150 – 250 € |
| Contrato con piezas incluidas | 250 – 400 € |
¿Merece la pena el contrato? Depende de dos cosas:
- Si tu garantía lo exige. Muchos fabricantes condicionan la garantía a una revisión anual por servicio oficial. Si es tu caso, no es opcional: es parte del coste de propiedad y conviene sumarlo antes de comparar presupuestos. Lo tratamos en Qué marca de aerotermia elegir.
- Si te da acceso prioritario en temporada. Una avería en enero con dos semanas de espera es un problema serio. Muchos contratos dan prioridad, y eso vale más que el descuento en piezas.
Fuera de esos dos casos, una revisión suelta anual suele bastar.
Comparado con lo que tenías antes
| Aerotermia | Caldera de gas | Caldera de gasóleo | |
|---|---|---|---|
| Revisión anual | 100 – 150 € | 80 – 120 € | 150 – 250 € |
| Limpieza de chimenea | No aplica | No aplica | 60 – 120 € |
| Revisión de estanqueidad | No aplica | Periódica | No aplica |
| Trabajo del propietario | Muy bajo | Bajo | Medio |
Frente al gas están parejas. Frente al gasóleo, la aerotermia ahorra dinero y trabajo.
¿Es obligatorio?
Las instalaciones térmicas de los edificios están sujetas al Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), que fija obligaciones de mantenimiento, y lo exigible depende de la potencia instalada: por encima de cierto umbral hace falta contrato de mantenimiento con empresa habilitada y registro de las operaciones, y por debajo la responsabilidad recae en el titular con requisitos más ligeros.
Comprueba qué te aplica a ti, porque depende de tu potencia y puede variar con la normativa vigente y con la comunidad autónoma. No te fíes de una cifra leída en internet, tampoco de esta página: pregúntaselo a tu instalador y que te lo deje por escrito.
Al margen de la obligación legal, hay dos motivos prácticos para hacerlo: la garantía y que una revisión anual cuesta bastante menos que una avería en enero.
Lo que NO hace falta
- Recargar el refrigerante «cada X años». El circuito es estanco y no se consume. Si falta refrigerante, hay una fuga y lo que toca es repararla, no rellenar. Si alguien te ofrece recarga como mantenimiento rutinario, desconfía.
- Limpiezas químicas del circuito sin síntoma que las justifique.
- Cambiar el anticongelante todos los años. Si tu instalación lleva glicol —habitual en equipos monobloc de zona fría, como explicamos en Monobloc vs bibloc— se comprueba su concentración en la revisión y se repone cuando toca, no anualmente por sistema.
- Contratos con «puesta a punto» de servicios vagos. Pide el listado concreto de operaciones.
Señales de que algo va mal entre revisiones
- Pierde presión y hay que reponerla cada poco: fuga en el circuito.
- Desescarcha muy seguido, cada 20–30 minutos: cuándo es normal y cuándo no.
- Ruidos nuevos: vibración, golpeteo, silbido. Qué significa cada uno.
- Consumo que sube sin que cambien los hábitos: las causas, por frecuencia.
- La resistencia de apoyo entra a menudo en días que no son extremos.
Preguntas frecuentes
¿Qué mantenimiento necesita una aerotermia? Poco: despejar la unidad exterior, vigilar la presión del circuito, comprobar el desagüe de condensados y limpiar filtros si los hay. Eso lo haces tú. Además, una revisión anual de técnico, mejor en otoño.
¿Cuánto cuesta el mantenimiento al año? Entre 100 y 150 € una revisión suelta, y entre 150 y 250 € un contrato anual. Con piezas incluidas sube a 250–400 €. Compensa el contrato sobre todo si tu garantía lo exige o si te da prioridad de atención en invierno.
¿Hay que recargar el gas refrigerante? No. El circuito es estanco y el refrigerante no se consume. Si falta, hay una fuga que hay que localizar y reparar. Que te ofrezcan recarga como mantenimiento rutinario es una mala señal.
¿Es obligatorio el mantenimiento? Existen obligaciones reglamentarias y lo exigible depende de la potencia instalada. Conviene confirmar qué te aplica con tu instalador y por escrito, porque cambia con la normativa vigente. Al margen de eso, la garantía del fabricante suele exigir revisión anual.
¿Puedo hacerlo yo todo? Las cuatro tareas de la primera lista, sí, y son las que más problemas evitan. La revisión del circuito de refrigerante exige habilitación específica y equipo de medida: eso no es bricolaje.
¿Cada cuánto se limpia la unidad exterior? Un vistazo cada temporada y una limpieza a fondo antes del invierno bastan. Si está bajo árboles o en zona con mucho polvo o pelusa, más a menudo.
En resumen
Cuatro tareas tuyas y una revisión anual. Eso es todo, y frente a una caldera de gasóleo supone menos dinero y bastante menos trabajo.
Lo que más problemas evita no es la revisión del técnico, sino lo más simple: tener la unidad exterior despejada y el desagüe libre. Dos minutos antes de cada invierno.
Y si algo empieza a ir raro entre revisiones, empieza por por qué consume tanto o por la aerotermia no calienta lo suficiente, que cubren las causas más frecuentes.