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Deducciones en el IRPF por mejorar la eficiencia energética de tu casa

Es la vía que más gente se deja: una cosa son las ayudas de tu comunidad autónoma y otra distinta la deducción en la declaración de la renta. No compiten. En muchos casos se pueden aprovechar las dos.

Como en el resto del sitio, aquí no vas a encontrar porcentajes ni fechas límite. Estas deducciones se han prorrogado y modificado varias veces, así que cualquier cifra concreta que leas —aquí o en otro sitio— puede estar caducada cuando la necesites.

Lo que sí es estable, y lo que te va a ahorrar dinero, es cómo funcionan y qué hay que tener.

La idea, en una frase

Si haces obras que reducen de forma acreditada la demanda o el consumo de energía de tu vivienda, puedes deducirte en el IRPF una parte de lo que has pagado.

La clave está en «de forma acreditada». Nadie se fía de tu palabra: hay que demostrarlo con certificados energéticos antes y después.

Los tres tipos de deducción

Históricamente se han articulado tres niveles, y el que te corresponda depende de cuánto mejora la vivienda y de si actúas sobre tu casa o sobre todo el edificio:

1. Reducción de la demanda de calefacción y refrigeración. Es la de porcentaje más bajo y la más accesible. Se acredita con una bajada de la demanda en el certificado.

2. Reducción del consumo de energía primaria no renovable. Porcentaje mayor, exige más mejora. Es la que suele encajar con una aerotermia, porque al sustituir un combustible fósil por una bomba de calor eléctrica ese indicador se desploma.

3. Rehabilitación energética del edificio completo. La de mayor porcentaje, para actuaciones en comunidades de propietarios.

Los porcentajes, los límites de base y los plazos hay que consultarlos en la Agencia Tributaria para el ejercicio en que hagas la obra. No te fíes de una cifra leída en un blog, tampoco de este.

Por qué la aerotermia encaja bien

Porque el indicador que miran no es lo que gastas en euros, sino el consumo de energía primaria no renovable.

Una caldera de gas convierte gas —energía primaria no renovable— en calor con rendimiento menor que 1. Una aerotermia consume electricidad, que cada vez tiene más origen renovable en el mix, y además entrega tres o cuatro unidades de calor por cada una consumida.

El resultado en el certificado suele ser una caída grande de ese indicador, que es justamente lo que estas deducciones premian. Lo desarrollamos en Certificado energético: cuánto mejora tu letra.

Lo que necesitas sí o sí

  1. Certificado energético previo, emitido antes de empezar la obra. Sin él no hay nada que hacer, y no se puede recuperar después.
  2. Certificado energético posterior, emitido tras la instalación y dentro del plazo que marque la normativa vigente.
  3. Facturas de la obra, desglosadas.
  4. Justificante de pago por transferencia, tarjeta o ingreso en cuenta. El pago en efectivo no da derecho a deducción. Este punto deja fuera a bastante gente.

Guarda todo. Hacienda puede pedírtelo años después.

El orden importa, y mucho

1. Certificado energético PREVIO       ← antes de tocar nada
2. Obra
3. Certificado energético POSTERIOR
4. Declaración de la renta del ejercicio que corresponda

Si te saltas el paso 1, no hay deducción. Es el mismo error que descalifica solicitudes de ayudas autonómicas, y por el mismo motivo: sin punto de partida documentado no hay mejora que acreditar. Lo vemos con más detalle en Cómo solicitar las ayudas paso a paso.

Compatibilidad con las ayudas autonómicas

En general son compatibles, pero con un matiz que hay que entender: no puedes deducirte la parte que te ha pagado otro.

Si la obra cuesta 12.000 € y una subvención cubre 4.000, la base sobre la que calcular la deducción es lo que has pagado tú, no el total. Es lógico, pero mucha gente hace la cuenta sobre el importe completo y se lleva una sorpresa.

Confírmalo para tu caso concreto, porque el criterio puede variar según la convocatoria y el ejercicio.

Los cuatro errores que la anulan

  1. No tener el certificado previo. El de siempre, y no tiene arreglo.
  2. Pagar en efectivo. Sin pago trazable, no hay deducción.
  3. Presentar el certificado posterior fuera de plazo.
  4. Deducirse sobre el importe total habiendo cobrado una subvención.

Cuándo consultar a un profesional

Este artículo te da el mapa, pero hay casos donde conviene preguntar a un gestor o directamente a la Agencia Tributaria:

  • Si la vivienda es alquilada o de uso mixto.
  • Si la obra se reparte entre dos ejercicios fiscales.
  • Si hay varios titulares y no está claro quién se deduce qué.
  • Si actúas sobre un edificio completo en régimen de comunidad.
  • Si tu situación fiscal tiene cualquier particularidad.

En esos supuestos, media hora de un gestor cuesta bastante menos que perder la deducción.

Preguntas frecuentes sobre la deducción

¿Puedo deducirme la instalación de aerotermia en el IRPF? Si acreditas una mejora energética con certificados antes y después, y cumples los requisitos del ejercicio, sí. La aerotermia encaja especialmente bien en el tramo de reducción del consumo de energía primaria no renovable, porque sustituye combustible fósil por electricidad con rendimiento superior a 1.

¿Cuánto me puedo deducir? Los porcentajes y los límites de base han cambiado varias veces, así que consúltalos en la Agencia Tributaria para el ejercicio en que hagas la obra. No nos vamos a inventar una cifra que puede estar caducada.

¿Es compatible con las ayudas de mi comunidad? En general sí, pero solo puedes deducirte sobre lo que has pagado tú. Si una subvención cubre parte de la obra, esa parte no entra en la base de la deducción.

¿Necesito el certificado energético antes de la obra? Sí, y es el requisito que más deducciones hace perder. Sin certificado previo no hay forma de acreditar la mejora, y no se puede emitir a posteriori.

¿Vale si pago en efectivo? No. Hace falta pago trazable: transferencia, tarjeta o ingreso en cuenta. Es un requisito que deja fuera a bastante gente y que casi nadie advierte.

¿En qué declaración lo incluyo? Depende de cuándo se emita el certificado posterior y de lo que marque la normativa del ejercicio. Es otro de los puntos que conviene confirmar con la Agencia Tributaria en lugar de suponerlo.

Para no dejarte dinero sin pedir

Es dinero que mucha gente deja sin pedir, sencillamente porque no sabe que la deducción del IRPF va aparte de las ayudas de su comunidad.

Para no perderla, tres cosas: certificado previo antes de tocar nada, paga siempre por banco y consulta los porcentajes vigentes del ejercicio en la sede electrónica de la Agencia Tributaria en vez de fiarte de un artículo, este incluido.

Si estás empezando el proceso, el orden completo está en Cómo solicitar las ayudas paso a paso, y cuánto vas a tener que adelantar, en Cuánto cuesta cambiar la caldera de gas por aerotermia.

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