¿Merece la pena la aerotermia? Ventajas y desventajas sin marketing
La mayoría de artículos que responden a esta pregunta los escribe alguien que vende aerotermia. Por eso casi todos concluyen que sí, siempre, para todo el mundo.
Nosotros no vendemos ni instalamos equipos, así que podemos decirlo claro: la aerotermia compensa mucho en unos casos, poco en otros y en algunos directamente no compensa. Este artículo va de averiguar en cuál estás tú.
La respuesta rápida, por perfiles
| Tu situación | ¿Compensa? |
|---|---|
| Unifamiliar con gasóleo o propano | Sí, con claridad |
| Unifamiliar con radiadores eléctricos | Sí |
| Obra nueva o reforma integral | Sí, es el momento óptimo |
| Tienes o vas a poner placas solares | Sí, se potencian |
| Unifamiliar con gas natural y buen aislamiento | Depende mucho |
| Piso pequeño con gas natural | Probablemente no |
| Vivienda mal aislada | Aísla primero |
| Vas a vender la casa en 2–3 años | No |
Si te has visto en las tres últimas filas, ahórrate el resto del artículo y lee la sección «Cuándo NO compensa». Te va a ahorrar más dinero que cualquier comparativa.
Las ventajas reales
Consume tres o cuatro veces menos que producir el calor. No es marketing: es física. La aerotermia no genera calor, lo mueve, y mover es más barato que fabricar. De ahí salen ahorros del 40–60 % frente a gasóleo. El detalle está en qué es la aerotermia y cómo funciona.
Un solo sistema para calefacción, refrigeración y agua caliente. Menos aparatos, menos mantenimientos, menos facturas y menos espacio ocupado.
Se acabó el combustible. Ni pedidos de gasóleo, ni depósito, ni revisiones de gas, ni sustos con el precio del propano. Un único suministro.
Sin combustión en casa. Ni llama, ni humos, ni monóxido de carbono, ni fugas.
Combina de maravilla con fotovoltaica. Puedes autoproducir buena parte de lo que consume, algo imposible con una caldera. Si te planteas placas, la ecuación cambia mucho.
Sube la calificación energética de la vivienda, lo que tiene efecto en el valor de venta o alquiler.
Acceso a ayudas públicas de rehabilitación energética, que reducen bastante el desembolso inicial.
Las desventajas reales
Y aquí lo que no te subraya un comercial.
La inversión inicial es alta. Entre 9.000 y 16.000 € en una vivienda de 100 m², frente a 2.000–4.000 € de cambiar una caldera de gas. Esa diferencia hay que recuperarla con el ahorro mensual, y eso lleva años.
Rinde peor con radiadores antiguos. Los radiadores clásicos se diseñaron para agua a 70–80 °C; la aerotermia es eficiente entregando a 35–50 °C. A veces sirven, a veces hay que cambiar algunos, a veces toca suelo radiante. Es el punto crítico de cualquier reforma.
En climas muy fríos pierde rendimiento. Funciona bajo cero —lo desarrollamos en aerotermia en climas fríos— pero consume más. Un equipo justo de potencia tirará de las resistencias de apoyo en la ola de frío y verás la factura dispararse justo cuando más lo usas.
Necesita espacio. Exterior para la unidad —y en pisos, a menudo permiso de la comunidad— e interior para el módulo hidráulico y el depósito.
Hace ruido. Moderado, comparable a un aire acondicionado, pero existe. Su ubicación importa para no acabar mal con el vecino o con tu propio dormitorio, y es el conflicto vecinal más habitual del sistema.
Depende del precio de la luz. Su ventaja frente al gas se calcula comparando el precio del kWh eléctrico dividido por el COP real contra el del kWh de gas. Si la electricidad sube y el gas no, el margen se estrecha.
La calidad del instalador pesa más que la del equipo. Es la desventaja de la que menos se habla. Una máquina excelente mal dimensionada o mal ajustada rinde peor que una modesta bien instalada. Y encontrar buenos instaladores no siempre es fácil.
Cuándo compensa con claridad
Si vienes de gasóleo o propano. Es el caso más rotundo. Son combustibles caros y el ahorro anual es grande, así que la inversión se recupera en un plazo razonable.
Si estás de obra o reforma integral. Instalar suelo radiante cuando el suelo ya está levantado cuesta una fracción de lo que cuesta después. Si vas a reformar y no lo pones ahora, la próxima ventana son 20 años.
Si vienes de radiadores eléctricos. Pasas de un rendimiento de 1 a uno de 3 o 4 con el mismo suministro. El ahorro es inmediato y evidente.
Si tienes o vas a instalar fotovoltaica. Autoconsumo y aerotermia se refuerzan: produces tú buena parte de la electricidad que la bomba necesita.
Si tu casa está razonablemente aislada. Menos demanda significa equipo más pequeño, menos inversión y mejor rendimiento. Todo mejora a la vez.
Cuándo NO compensa
Y esto es lo que no vas a leer en la web de un instalador.
Si tu casa es un colador térmico. Antes de cambiar el sistema de calefacción, la mejor inversión es casi siempre aislar. Poner aerotermia en una vivienda sin aislar obliga a un equipo enorme, caro de comprar y caro de mantener funcionando. Aísla, y luego pon un equipo más pequeño. Nuestra calculadora de potencia te avisa cuando entras en ese terreno.
Si vives en un piso pequeño con gas natural barato. Sin espacio exterior claro, con radiadores justos y viniendo del combustible más barato, la amortización se puede ir a 20 años o más. Más detalle en Aerotermia en pisos: requisitos, espacio necesario y alternativas.
Si vas a vender la vivienda pronto. No recuperarás la inversión vía ahorro, y aunque mejora la calificación energética, el mercado rara vez te devuelve los 12.000 € completos.
Si tu caldera de gas de condensación es reciente y funciona bien. Cambiar un equipo de cinco años que rinde correctamente por otro nuevo raramente sale a cuenta solo por eficiencia. Espera a que toque sustituirla.
Si el presupuesto no te llega para hacerlo bien. Una instalación barata, mal dimensionada y con emisores inadecuados te va a decepcionar y te costará dinero en consumo. En este sistema, hacerlo a medias sale caro.
Las cuatro preguntas que deberías hacerte
- ¿Qué combustible uso ahora y cuánto pago al año? Coge las facturas de un año completo. Sin ese número no hay conversación posible.
- ¿Cómo de aislada está mi casa? Ventanas, cerramientos, año de construcción. Si es mala, esa es tu primera inversión, no la aerotermia.
- ¿Qué emisores tengo y sirven? Es la partida que decide el precio. Que te lo calcule un técnico habitación por habitación.
- ¿Cuánto tiempo pienso quedarme? Menos de cinco años cambia la respuesta por completo.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena si vengo de gas natural? Es el caso más dudoso. El gas natural es el combustible fósil más barato, así que el ahorro mensual es menor y la amortización se alarga. Compensa si además vas a reformar, si pones placas solares o si tu caldera ya está para cambiar. Solo por ahorro, y con una caldera de condensación reciente, la cuenta suele quedarse corta.
¿Y si vivo en una zona muy fría? Funciona, pero exige un dimensionado hecho por alguien que sepa y probablemente un equipo específico para baja temperatura. El ahorro sigue existiendo frente a gasóleo; frente a gas natural, en zona E, ya hay que hacer muy bien los números.
¿Puedo instalarla por fases? En parte. Puedes empezar aprovechando radiadores y cambiar emisores más adelante. Lo que no puedes es instalar suelo radiante por fases sin volver a levantar el suelo.
¿La aerotermia es solo una moda? No. La dirección normativa europea es la electrificación de la calefacción, y las bombas de calor son la tecnología disponible más eficiente a gran escala. Otra cosa es que sea la opción adecuada para tu caso concreto, que es de lo que va este artículo.
¿Cuánto dura el equipo? En el sector se manejan 15–20 años con un mantenimiento sencillo y revisión anual. Similar o algo superior a una caldera.
Conclusión
La aerotermia no es ni la solución universal que vende el sector ni el timo que dicen algunos foros. Es un sistema muy eficiente y bastante caro de instalar, cuya rentabilidad depende casi por completo de qué combustible dejas atrás y cómo de aislada está tu casa.
Si vienes de gasóleo, propano o eléctrico, o estás de reforma: adelante, con un buen instalador. Si vienes de gas natural en un piso bien aislado: haz los números despacio, porque puede que la respuesta sea no, y no pasa nada.
Y si vienes de biomasa, o te la estás planteando, Aerotermia vs estufa de pellets.
Cada caso tiene su cuenta desarrollada a diez años: Aerotermia vs caldera de gasóleo, donde la aerotermia gana sin necesidad de ayudas; Aerotermia vs caldera de gas, donde normalmente las necesita para compensar; y Aerotermia vs radiadores eléctricos, donde la diferencia de eficiencia es la mayor de todas pero depende de cuánto calientes en realidad.
Cuando tengas la decisión tomada, el siguiente paso son los números concretos: Cuánto cuesta instalar aerotermia en una casa de 100 m²: precios reales y Cuánto consume la aerotermia al mes: cálculo por metros cuadrados.