Mejores marcas de aerotermia: cómo compararlas de verdad
Aquí no vas a encontrar un ranking de marcas, y conviene que sepas por qué antes de seguir leyendo.
No hemos probado ningún equipo. Nadie que publique una lista de «las 5 mejores marcas» las ha probado tampoco: se copian entre sí, o repiten lo que les pasa el fabricante que paga la colaboración. Decirte que una marca rinde más que otra sin haberlas medido sería inventarme un dato, y este sitio se sostiene precisamente sobre no hacerlo.
Lo que sí podemos darte es mejor: cómo leer una ficha técnica, que es lo que te permite comparar dos equipos concretos —los dos que te hayan ofrecido— con datos publicados y verificables. En diez minutos sabrás más que con cualquier ranking.
La verdad incómoda sobre la marca
Entre fabricantes serios, las diferencias reales de rendimiento son mucho menores que las diferencias de precio. Todos usan compresores de un puñado de proveedores, todos cumplen la misma normativa de etiquetado y todos declaran sus datos con el mismo método de ensayo.
Lo que de verdad determina si tu instalación va bien o mal, por orden de importancia:
- El dimensionado. Un equipo sobredimensionado hace ciclos cortos, se desgasta y consume de más. Uno corto no llega en enero.
- Los emisores. Si obligan a trabajar a 55 °C en vez de a 40, pierdes más rendimiento del que separa a la mejor marca de la peor. Cómo comprobar los tuyos, gratis.
- El ajuste. La curva de calefacción mal puesta se come cualquier ventaja de un equipo caro.
- La calidad del instalador.
- Y después, bastante después, la marca.
Elegir un equipo excelente y dejarlo mal ajustado da peor resultado que un equipo modesto bien dimensionado. Es lo contrario de lo que sugiere cualquier comparativa de marcas.
Los cinco datos que hay que mirar en la ficha
1. El SCOP, pero el tuyo
Es el dato clave y el que peor se lee. El titular del folleto dice «SCOP 5,2» y ese número casi nunca es el que te aplica, porque el SCOP se declara para varias combinaciones:
- Por zona climática: cálida, media o fría. España tiene las tres.
- Por temperatura de aplicación: baja (35 °C, suelo radiante) o media (55 °C, radiadores).
El fabricante destaca la combinación que mejor sale: zona cálida y 35 °C. Si tú estás en zona D con radiadores, tu número está en otra casilla de la misma tabla, y puede ser un 40 % menor.
Qué hacer: busca en la ficha la tabla completa y localiza la casilla de tu zona climática y tu temperatura de impulsión. Compara equipos siempre en la misma casilla. Es el único cotejo honesto.
2. La potencia a −7 °C, no la nominal
La potencia que aparece en el nombre del equipo suele medirse a 7 °C exteriores. Pero tú compras calefacción para enero, no para octubre.
Busca la tabla de potencia a distintas temperaturas exteriores. Un equipo «de 12 kW» puede entregar 8 kW a −7 °C, y si tu vivienda necesita 10 kW ese día, la diferencia la va a poner la resistencia eléctrica de apoyo, con rendimiento 1.
Qué hacer: compara la potencia a la temperatura mínima de diseño de tu zona, no la nominal.
3. El rango de modulación
Un equipo inverter modula entre un mínimo y un máximo. Lo importante es cuán bajo puede bajar, porque la mayor parte del invierno tu casa pide poco.
Si el mínimo del equipo es superior a la demanda de un día suave, arrancará y parará constantemente. Esos ciclos cortos son lo que más desgasta un compresor y lo que peor rinde.
Qué hacer: un rango amplio (por ejemplo de 2 a 12 kW) es mejor que uno estrecho. Y es un argumento fuerte contra sobredimensionar «por si acaso».
4. El nivel sonoro, y en qué unidad
Aquí hay una trampa habitual. Se publican dos cifras distintas:
- Nivel de potencia sonora (Lw), que es la que exige declarar la normativa de etiquetado.
- Nivel de presión sonora (Lp), medida a cierta distancia, y que sale bastante más baja.
Un fabricante puede anunciar «42 dB» refiriéndose a presión sonora a 5 metros mientras otro publica «62 dB» de potencia sonora. No son comparables, y el segundo equipo puede ser más silencioso.
Qué hacer: comprueba siempre cuál de las dos magnitudes estás comparando y a qué distancia. Más sobre esto en Ruido de la unidad exterior.
5. El refrigerante
Determina hasta qué temperatura puede trabajar el equipo con soltura y su impacto ambiental, medido como potencial de calentamiento global (GWP).
La tendencia regulatoria europea empuja hacia refrigerantes de bajo GWP. Los de tipo propano permiten además temperaturas de impulsión más altas con mejor rendimiento, lo que los hace interesantes si conservas radiadores tradicionales. A cambio son inflamables y eso impone requisitos de ubicación de la unidad exterior.
Qué hacer: si tu instalación va a trabajar por encima de 50 °C, pregunta expresamente por esta opción. Y verifica la normativa vigente sobre refrigerantes en el momento de comprar, porque este terreno se mueve.
La tabla para comparar dos equipos
Rellénala con las fichas de los dos que te hayan ofrecido. Si el instalador no te da la ficha técnica completa, eso ya es un dato sobre el instalador.
| Equipo A | Equipo B | |
|---|---|---|
| SCOP en mi zona y a mi temperatura | ||
| Potencia a −7 °C | ||
| Potencia mínima modulada | ||
| Nivel sonoro (indicar Lw o Lp y distancia) | ||
| Refrigerante y GWP | ||
| Años de garantía del compresor | ||
| Servicio técnico oficial en mi provincia | ||
| Precio instalado |
Las dos últimas filas no salen en la ficha y suelen pesar más que las cinco primeras. Las desarrollamos en Qué marca de aerotermia elegir.
Gama, no marca
Un último apunte que desmonta buena parte de los rankings: casi todos los fabricantes serios tienen gama de entrada y gama alta, y la diferencia entre ambas dentro de la misma marca suele ser mayor que la diferencia entre marcas equivalentes.
Comparar «marca X contra marca Y» sin decir qué modelo es como comparar dos coches por la marca. La comparación útil es siempre entre los dos equipos concretos que tienes sobre la mesa.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor marca de aerotermia? No la hay de forma general, y desconfía de quien te dé una respuesta corta a esa pregunta. Entre fabricantes serios las diferencias de rendimiento son menores que las de precio, y pesan mucho más el dimensionado, los emisores y el ajuste de la instalación.
¿Por qué el SCOP del folleto no coincide con el de la tabla? Porque el SCOP se declara por zona climática y por temperatura de aplicación, y el titular recoge la combinación más favorable. Tu número está en la casilla de tu zona y tu temperatura de impulsión, y puede ser hasta un 40 % menor.
¿Qué potencia debo mirar en la ficha? La que entrega a la temperatura mínima de diseño de tu zona, no la nominal a 7 °C. Un equipo de 12 kW puede dar 8 kW a −7 °C, y esa diferencia la cubre la resistencia de apoyo.
¿Importa mucho la marca del compresor? Menos de lo que se dice. Los compresores proceden de un número reducido de fabricantes y varias marcas de equipo montan el mismo. Es un argumento comercial más que una diferencia práctica.
¿Es mejor una marca japonesa, alemana o española? El origen no es un criterio útil por sí mismo. Lo que sí importa es la red de servicio técnico en tu provincia y la disponibilidad de repuestos, que puede ser mejor en una marca local que en una prestigiosa sin presencia cerca.
¿Y las opiniones de usuarios en foros? Son útiles para detectar problemas repetidos de posventa, pero muy poco fiables para juzgar rendimiento: casi nadie mide su COP real y la mayoría de quejas responden a instalaciones mal dimensionadas o mal ajustadas, no al equipo.
En resumen
No compres una marca: compara dos equipos concretos. Con la ficha técnica delante y mirando cinco datos —SCOP en tu casilla, potencia en frío, modulación mínima, ruido en la unidad correcta y refrigerante— sabes más que con cualquier lista de «mejores marcas».
Y ten presente el orden de lo que importa: dimensionado, emisores y ajuste van por delante de la marca, siempre. Un equipo modesto bien instalado gana a uno excelente mal ajustado.
Sigue por Qué marca de aerotermia elegir, que trata lo que no sale en las fichas, y por Qué potencia de aerotermia necesito, que es la decisión que de verdad va a marcar tu factura.