Split de aire acondicionado con las lamas hacia abajo en un salón en invierno

Calefacción por aire acondicionado (bomba de calor): ¿sale rentable?

Hay millones de casas en España con aire acondicionado instalado que en invierno calientan con otra cosa: con gas, con gasóleo o, lo más caro de todo, con un radiador eléctrico en el salón.

Y en la inmensa mayoría de esos casos, el aparato que ya está en la pared es la calefacción más barata de la casa. Más barata que el gas. Más barata que los pellets.

No es una opinión: es aritmética, y ahora la vemos. Lo primero, comprobar si el tuyo sirve.

Comprueba si el tuyo calienta

Un aire acondicionado con bomba de calor puede funcionar en los dos sentidos: en verano saca el calor de casa y lo tira fuera, y en invierno hace exactamente lo contrario.

Cómo saber si el tuyo lo hace:

  • Mira el mando. Si tiene un botón de modo con un símbolo de sol —o pone «heat», «calor»— lo tiene.
  • Mira la etiqueta energética o la ficha. Si aparecen SCOP o COP, es bomba de calor. Si solo aparecen SEER y EER, es de solo frío.
  • Prácticamente todo lo vendido en España en los últimos quince años calienta. Los equipos de solo frío son hoy residuales en vivienda.

Si el tuyo es de solo frío, este artículo no te sirve y lo sabes en treinta segundos.

Lo que cuesta cada kWh de calor

Aquí está todo el asunto. No compares precios de energía —un kWh de gas y uno de electricidad no valen lo mismo— sino lo que cuesta meter un kilovatio hora de calor en tu casa, ya contando el rendimiento de cada sistema:

SistemaCoste orientativo por kWh útil
Aire acondicionado moderno (SCOP 4)0,04 – 0,05 €
Estufa de pellets0,07 – 0,09 €
Aire acondicionado antiguo (SCOP 2,5)0,06 – 0,08 €
Caldera de gas de condensación0,09 – 0,11 €
Caldera de gas estándar0,10 – 0,12 €
Caldera de gasóleo0,11 – 0,13 €
Propano0,13 – 0,16 €
Radiador eléctrico0,15 – 0,20 €

⚠️ Son órdenes de magnitud con precios de energía normales, y los precios se mueven. Lo que no se mueve es el orden: el rendimiento de 4 de una bomba de calor no lo compensa ninguna diferencia razonable de tarifa.

La lectura: calentar con tu aire acondicionado cuesta entre la mitad y un tercio que hacerlo con gas, y entre un cuarto y un quinto que con un radiador eléctrico.

Ese último dato merece pararse: si tienes un aire acondicionado en el salón y en invierno enchufas un convector eléctrico o un radiador de aceite, estás pagando cuatro veces de más por el mismo calor, con el aparato correcto colgado en la misma pared.

Entonces, ¿por qué casi nadie lo usa?

Porque hay cuatro creencias muy extendidas, y solo una es cierta.

«El aire acondicionado es para el verano.» Es cultural y no tiene base técnica. En Japón, en Corea o en los países nórdicos, la bomba de calor aire-aire es un sistema de calefacción normal y corriente.

«En invierno no calienta.» Sí calienta, y bien. Los equipos actuales trabajan declarados muy por debajo de cero. Lo que sí ocurre es que pierden potencia y rendimiento con el frío extremo, un asunto que tratamos en aerotermia en climas fríos y que aplica igual aquí.

«Reseca el aire y sienta mal.» Esta es la única con algo de fondo, pero mal explicada. El equipo no quita humedad en modo calor —eso lo hace en frío—. Lo que pasa es que calentar aire baja su humedad relativa, exactamente igual que un radiador. La diferencia es que aquí además notas la corriente. Se arregla con un humidificador barato o con plantas.

«Se dispara la factura de la luz.» Se dispara comparado con lo que pagabas antes de encenderlo, claro. Pero la factura del gas baja mucho más de lo que sube la de la luz. Lo que cuenta es el total, y el total baja.

Dónde sí se queda corto

Para ser honestos, tres limitaciones reales:

No llega a las habitaciones cerradas. El calor va donde va el aire, así que con la puerta cerrada, la habitación no se entera. Un equipo en el salón calienta el salón y el pasillo, no tu dormitorio.

El calor se queda arriba. El aire caliente sube. Es el problema clásico de este sistema y tiene solución, que veremos en un momento.

No da agua caliente. Seguirás con tu termo o tu caldera para la ducha, que es justo la diferencia estructural con la aerotermia: aire-aire vs aire-agua.

Cinco ajustes que cambian el resultado

Si te decides a usarlo, esto es lo que separa una buena experiencia de una mala. Son gratis:

1. Las lamas, apuntando hacia abajo. Es el ajuste más importante y el que casi todo el mundo tiene mal, porque en verano las lamas van hacia arriba y ahí se quedan. En calor tienen que apuntar al suelo: el aire caliente sube solo, así que hay que soltarlo abajo. Con las lamas horizontales, te calientas el techo.

2. Ventilador en automático o alto, no en bajo. Suena al revés, pero un ventilador lento no consigue empujar el aire caliente hacia abajo y deja la habitación estratificada: calor en el techo y frío en los pies.

3. Déjalo funcionando, no lo enciendas y apagues. Un inverter es muchísimo más eficiente manteniendo que recuperando. Arrancar en frío es lo que más consume.

4. Limpia los filtros. Cada tres o cuatro semanas de uso continuo. Un filtro sucio puede costarte fácilmente un 10–15 % de consumo y encima empeora el reparto del aire.

5. Ni modo «dry» ni modo «auto» para calentar. El primero deshumidifica, que no es lo que quieres. El segundo decide por su cuenta y a menudo se equivoca. Modo calor, temperatura fija, y a otra cosa.

¿Y si tengo un equipo viejo?

Un split de hace quince años probablemente tenga un SCOP en torno a 2,5 en vez de 4. Sigue saliendo más barato que el gas —fíjate en la tabla— así que úsalo igual.

Lo que no tiene sentido es cambiarlo solo por eficiencia: la diferencia entre un SCOP 2,5 y un SCOP 4 en un equipo que usas unos meses al año no paga un equipo nuevo. Cámbialo cuando se averíe, y entonces sí, coge uno bueno.

Cuándo compensa y cuándo no

Compensa sin discusión si:

  • Ya tienes el equipo instalado y hoy calientas con radiadores eléctricos. Es el caso más claro de todos y el ahorro es inmediato.
  • Vives en clima suave y solo necesitas calor unas horas al día.
  • Es una segunda residencia: calienta en veinte minutos, mientras un sistema de agua tarda medio día.
  • Quieres calentar solo la estancia en la que estás, que es como vive mucha gente.
  • Tu casa es abierta y compacta, sin muchas puertas de por medio.

No compensa como sistema único si:

  • Necesitas calentar toda la casa con habitaciones cerradas. Ahí harían falta tantos equipos que la cuenta cambia: ¿se puede calentar toda una casa solo con splits?
  • Estás en zona climática muy fría, donde la potencia cae justo cuando más falta hace.
  • El ruido o la corriente de aire te molestan de verdad. No es un detalle menor para dormir.

Y una cosa que sí puedes hacer siempre: usarlo como apoyo. Calentar con el aire acondicionado las estancias que alcanza y dejar la caldera para el resto reduce la factura sin tocar nada ni invertir un euro.

Preguntas frecuentes sobre calentar con el aire

¿Sale rentable calentar con el aire acondicionado? Sí, y por bastante margen. Con un equipo moderno, el kWh de calor sale a 0,04–0,05 €, frente a 0,09–0,11 € del gas de condensación y 0,15–0,20 € de un radiador eléctrico. Si ya tienes el equipo instalado, es la calefacción más barata de la casa.

¿Es más barato que el gas? En coste de energía, sí: entre la mitad y un tercio. Lo que el gas conserva es la capacidad de llegar a toda la vivienda con radiadores y de dar agua caliente, dos cosas que un split no hace.

¿Cómo sé si mi aire acondicionado calienta? Mira si el mando tiene un modo con símbolo de sol, o si la ficha del equipo indica COP o SCOP. Casi todo lo instalado en vivienda en los últimos quince años en España es bomba de calor y calienta.

¿Por qué no noto el calor si está encendido? Casi siempre porque las lamas apuntan en horizontal o hacia arriba, herencia del verano. El aire caliente sube solo, así que hay que dirigirlo al suelo. Y el ventilador debe ir en automático o alto, no en bajo.

¿Reseca el ambiente? Baja la humedad relativa, igual que cualquier sistema que caliente el aire, y además notas la corriente. No deshumidifica activamente en modo calor. Un humidificador sencillo lo resuelve.

¿Consume mucho en invierno? Menos que cualquier alternativa que tengas en casa, aunque la factura de la luz suba mientras la del gas baja más. Los números concretos, en cuánto gasta un aire acondicionado en invierno.

¿Merece la pena cambiar un equipo antiguo por eficiencia? No solo por eso. Un equipo de quince años con SCOP 2,5 sigue siendo más barato que el gas. La diferencia con un SCOP 4, en unos meses de uso al año, no paga un equipo nuevo. Cámbialo cuando se averíe.

Si ya tienes el aparato en casa

Si tienes aire acondicionado con bomba de calor y en invierno calientas con otra cosa, muy probablemente estás pagando de más por costumbre.

El kWh de calor te sale a la mitad que con gas y a la cuarta parte que con un radiador eléctrico, y no tienes que instalar ni comprar nada: el aparato lleva años ahí.

Sus límites son reales —no llega a las habitaciones cerradas, no da agua caliente y mueve aire— así que como sistema único solo vale para casas compactas en clima suave. Pero como apoyo funciona siempre, y esa es la parte que no cuesta nada probar.

Empieza por lo más fácil: enciéndelo en modo calor, baja las lamas hacia el suelo y deja apagado el radiador eléctrico una semana. La factura del mes siguiente te dará la respuesta mejor que cualquier artículo.

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